RICARDO CABALLER: "La cultura del esfuerzo lo es todo"

marzo 14, 2018

En la víspera de su disparo en la Plaza del Ayuntamiento de Valencia, publicamos la entrevista que el pasado seis de marzo le realizamos a Ricardo Caballer.

Propietario de una de nuestras empresas más internacionales, Ricardo nos hablará de su mascletà de mañana, de perseverancia, y de su trayectoria. Es el amor por el "Puro directo" lo que le ha llevado hasta donde está.

¿Cómo te lanzaste al mundo de la pirotecnia?

Como sabes esto es una empresa familiar, viene de muchos años. Siempre digo que la pirotecnia es algo que hemos mamado desde pequeños.

Cuando yo era joven mi pasión no era dedicarme a esto. Yo tenía una visión exterior, la veía desde fuera, como cualquiera de vosotros. Simplemente notaba que mi padre estaba poco en casa, y quizás ese era uno de los motivos que hicieron que no buscara, en un principio, esta salida profesional.

Nuestro oficio suele gustar al no conocerlo. A la gente deja de apasionarle cuando descubre su carácter vocacional o cuando se da cuenta de lo duro que es. A mí me pasó lo contrario. Cuanto más sabía y mayor era mi responsabilidad, más disfrutaba. Y bueno, aquí estamos, desde los dieciocho años.

¿Te consideras una persona emprendedora?

Y tanto. Ten en cuenta que hay que estar con el cliente, cuidar el producto, innovar, cambiar colores, controles, moldes, prensas… Estar en nuevos países, nuevos mercados, etc.

A todo esto debes sumarle la dificultad de exportar y transportar los productos pirotécnicos, es un dolor de cabeza cada contenedor que se envía.

Nuestro sector es bastante complicado. Imagínate las ganas que ha de tener uno para trabajar en pirotecnia. Somos emprendedores.

¿Quién es tu mayor crítico?


Mi padre y yo mismo, sin duda. No suelo hacer mucho caso a gente que, en ocasiones, se mueve desde la envidia. Considero que él es un conocedor de este oficio del que puedo recibir críticas constructivas.

En un espectáculo yo controlo todo. La pirotecnia es lo que yo llamo el puro directo. Aquí se tiene electrónica, se tiene climatología, se tienen explosivos… Llueva, nieve o truene el espectáculo tiene que empezar a su hora.

Un segundo es un error catastrófico. Todo tiene que preverse. Pocas veces he estado plenamente satisfecho con uno de mis espectáculos.

¿Cómo es Ricasa alrededor del mundo?


Somos una empresa que ha llegado lejos. Hemos disparado Juegos Olímpicos, Panamericanos, Olímpicos de Invierno, La Super Bowl, campeonato mundial de rugby… Lo internacional es el pan nuestro de cada día. También trabajamos con parques temáticos que disparan todos los días. Ten en cuenta que el 85% de nuestro trabajo es para contratistas extranjeros.

¿Es fácil compaginar el trabajo de valencia con vuestro potencial internacional?

Nuestro éxito y trabajo son cosa del día a día. Aquí nada te cae del cielo, ni te toca la lotería. Yo no creo en la suerte, creo en la constancia.

Para nosotros siempre ha sido una ilusión exportar a todo el mundo, estar en lugares importantes, disparar en grandes eventos, etc. La verdad es que hemos podido colmar muchas de nuestras aspiraciones a nivel pirotecnia. Yo creo que algún día miraremos atrás y nos daremos cuenta de todo lo que hemos hecho.

En lo referente a valencia, yo en 1995 ya fui a montar la primera nit del foc con mi padre. Después ya nit del foc, cremà, mascletà del día 19… Todo esto que al principio era una ilusión se convirtió en gran presión para nosotros. No se ven beneficios reales de ninguna de las maneras. Lo hacíamos y lo hacemos por la ciudad.

Si a esto le sumamos que personalmente no me gusta el lugar para disparar castillos, nos dimos cuenta de que no compensaba la tensión y falta de sueño y de salud por disparar estos días.

En 2013, por todo esto, dijimos que necesitábamos un respiro y dejamos el castillo y la mascletà por un tiempo.

Ya con el cambio de gobierno, surgieron proyectos en los que nosotros seguíamos perdiendo dinero pero que podían servir. Son ejemplos de ello la mascletà vertical de amstel, el piromusical de julio, etc.

Finalmente el año pasado retomé la mascletà el primer domingo, y este año el día quince. Cada vez me acerco más a lo que quise abandonar. Lo importante es saber que los espectáculos los haces para la gente, para nadie más.

¿Cómo de importante es en tu día a día la cultura del esfuerzo?

La cultura del esfuerzo lo es todo. Sin ella no estaríamos donde estamos. Si desde el comienzo de la crisis hemos duplicado nuestras ventas no ha sido casualidad. Nadie ha tocado una flauta para que así sea. Aquí hay un esfuerzo diario. Saber dónde estás y cuidar a todos tus clientes por igual es muy importante. Hay que tener los pies en el suelo.

Si piensas en ser el primero, como mucho quedarás el segundo. Si te conformas con lo que tienes, será más fácil que un día bajes.

¿Qué se siente al disparar una mascletà en el ayuntamiento?

Sinceramente, se siente mucha angustia. Aquí el público está demasiado cerca, y siempre piensas en lo peor. El viento, ascendencias por donde no toca… Es un espectáculo muy tradicional.

Posteriormente la angustia se convierte en concentración. Y después, si todo ha salido bien, una explosión de alegría y de júbilo.

Debo decirte además que, pese a estar rodeado de truenos, es tal la atención que no llego a escuchar mis propias mascletàs.

Por último, ¿Qué debemos esperarnos de la mascletà de mañana?


Será un espectáculo, si todo sale bien, muy rítmico. Comenzará con seis cambios de ritmo. Relámpagos, truenos, serpentinas… En general mucho ritmo, de menos a más.

Tendrá un terremoto bastante intenso seguido de un final aéreo. La mascletà es grande.

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